Rwanda y su llegada al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: Una elección polémica

Posted on marzo 20, 2013

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Por: Camilo Ernesto Rojas Álvarez
Asistente de Investigación – Estudios Africanos
camilo.rojas.alv@gmail.com

Rwanda y el Consejo de Seguridad

Con un total de 148 votos a favor en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el pasado 18 de octubre de 2012 Rwanda fue elegida como uno de los cinco miembros no permanentes del Consejo de Seguridad para el período 2013–2014; junto con Argentina, Australia, Luxemburgo y la República de Corea.

La designación de estos nuevos miembros del Consejo de Seguridad coincide con el cuestionamiento por parte de diferentes sectores de la opinión pública, principalmente algunas ONGs rwandesas y la República Democrática del Congo, sobre el papel de los miembros permanentes y el predominio de intereses particulares al momento de la toma de decisiones en situaciones que ponen en riesgo la paz y la seguridad mundial, y que requieren de equidad e imparcialidad al interior del  organismo.

Es preciso recordar que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas está conformado por cinco miembros permanentes (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos) y diez miembros no permanentes, electos por la Asamblea General por períodos de dos años. La composición ha experimentado varios cambios desde 1946 buscando una mayor proporcionalidad en la representación de cada uno de los cinco continentes al interior de la organización[1].

Desde 1966, el Grupo Africano forma parte de los elegibles para ocupar un lugar de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad; siendo Malí, Nigeria y Uganda los primeros países africanos en llegar al máximo órgano. Actualmente se encuentran en ejercicio Marruecos y Togo, que terminarán su período a finales de 2013, y Rwanda que reemplazó a Sudáfrica el 1 de enero de 2013[2].

Ésta es la segunda vez que Rwanda llega al Consejo de Seguridad, y la primera después del genocidio que tuvo lugar en ese país en 1994. Según lo expresado por la delegación rwandesa ante las Naciones Unidas, “el pasado trágico y preocupante de Rwanda le permite llevar al Consejo de Seguridad una perspectiva única sobre los asuntos de la guerra y la paz”[3].

El interés de lograr una mayor participación de los países africanos al interior del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se ha fortalecido durante los últimos años, tal y como se reflejó en la Cumbre de la Francofonía celebrada el pasado mes de octubre de 2012 en Kinshasa, República Democrática del Congo, cuando más de 20 jefes de Estado resaltaron la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad con el objetivo de que los países del continente africano estén plenamente representados.[4]

Una elección en medio de una polémica

A pesar del apoyo mayoritario de la Asamblea General de las Naciones Unidas a la candidatura de Rwanda para formar parte de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad; los representantes de la República Democrática del Congo expresaron su rechazo a las pretensiones del gobierno rwandés, acusando al gobierno del presidente Paul Kagame de albergar en su territorio a criminales de guerra que operan en la región de Kivu al oriente de la República Democrática del Congo[5].

La elección de Rwanda ha generado polémica, no sólo por cuenta de las acusaciones de los representantes de la República Democrática del Congo, sino también porque tan sólo unos días antes de la votación, el Grupo de Expertos del Consejo de Seguridad emitió un informe en el cual se acusa a Rwanda y Uganda de apoyar militarmente a los rebeldes del M-23, que centran sus actividades en el este de la República Democrática del Congo[6].

Se debe recordar que el grupo rebelde M-23 ha sido uno de los actores más importantes en el tráfico de minerales, especialmente de coltán, exportados ilegalmente a Rwanda y Burundi para luego ser comercializados en otras regiones del mundo. Sumado a lo anterior, la ONG Enough Project ha indicado que las operaciones militares del M-23 se han financiado a través de este comercio ilegal y que además ha provocado más de medio millón de desplazados en la zona[7].

Una vez el Consejo de Seguridad conoció el informe, señaló que respaldaba la gestión del Grupo de Expertos e indicó que se desarrollarían las investigaciones pertinentes con el objetivo de determinar la responsabilidad de los gobiernos de Rwanda y Uganda, y aseguró que de ser necesario se aplicarán las sanciones a que haya lugar[8]. Al mismo tiempo, el Consejo de Seguridad hizo énfasis en que es inaceptable cualquier injerencia y apoyo de otros países a los rebeldes del M-23, quienes actualmente realizan sus acciones en la región de Kivu, limítrofe con el territorio rwandés.

El informe compromete aún más al gobierno de Rwanda pues indica que el jefe de operaciones del grupo rebelde M-23 es el general James Kabarade, Ministro de Defensa de Rwanda. Sin embargo, éste no es el primer reporte que emite el Grupo de Expertos y que involucra directamente a oficiales rwandeses en la guerra del Congo. En junio de 2012 se conoció un documento que señala la existencia de ciertas pruebas que comprometen a altos funcionarios del gobierno de Rwanda y que acusan al gobierno en Kigali de entrenar rebeldes y suministrarles armas para reforzar sus operaciones en el país vecino[9].

A pesar de las acusaciones y de lo señalado en el informe del Grupo de Expertos, el gobierno de Rwanda no ha prestado mayor atención a la situación y, a través de su representante Olivier Nduhungirehe, ha indicado que los señalamientos del Grupo de Expertos carecen de fundamento e igualmente que son de conocimiento público los antecedentes de este país, refiriéndose al genocidio rwandes de 1994.

Por su parte, el gobierno de Uganda ha rechazado la acusación que lo vincula con las acciones rebeldes en la República Democrática del Congo y señala que de continuar estos señalamientos por parte del Grupo de Expertos, se retirará como mediador del conflicto entre la RDC y el grupo M-23[10].

Más allá de las acusaciones, resulta predecible que ante una hipotética sanción en contra de Rwanda, este país cuestionará la responsabilidad que tuvieron otros países y especialmente Francia en el conocido genocidio de 1994, y se abrirá de nuevo el debate acerca de los criterios morales que acompañan la gestión de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

La labor del antecesor, Sudáfrica

Dejando a un lado la polémica que envuelve la elección de Rwanda, se deben analizar los desafíos que le esperan en su gestión y para esto es necesario tener en cuenta el papel que jugó Sudáfrica durante su período como miembro no permanente del Consejo de Seguridad, y a quien está sucediendo desde el pasado primero de enero de 2013.

Se debe mencionar que parte de la gestión de Sudáfrica durante su período como miembro no permanente se concentró en la reforma del Consejo de Seguridad, y frente a eso indicó que: “África debía estar íntegramente representada en el Consejo de Seguridad por ser éste el principal órgano de toma de decisiones en la ONU en materia de paz y seguridad internacional, de ahí que debía tener derecho a no menos de dos puestos permanentes y cinco no permanentes, con todas las prerrogativas y derechos del caso, incluyendo el derecho al veto, aún cuando la Unión Africana (UA) estaba en contra de tal mecanismo por considerarlo antidemocrático. Los países africanos, además, serían escogidos por la UA, dada su importancia como mecanismo de integración en el continente”[11].

Al momento de la elección de Sudáfrica como miembro no permanente del Consejo de Seguridad se vivió una gran tensión, puesto que los miembros permanentes consideraban que Sudáfrica e India dificultarían el trabajo del máximo órgano específicamente frente a las decisiones que fueran tomadas por los demás países.

Sin embargo; los representantes sudafricanos expresaron en varias oportunidades que el objetivo del país no era ser un obstáculo al interior del Consejo sino abrir espacios de discusión sobre diferentes temas de gran importancia para la comunidad internacional. Uno de los temas destacados de su gestión fue su oposición en varias oportunidades a las sanciones en contra de Irán por su programa nuclear. [12]

Y es que Sudáfrica ha concentrado parte de su política exterior en la participación activa en diferentes espacios de negociación con el objetivo de aumentar su influencia en la región como potencia económica y militar, para lo cual ha usado la diplomacia multilateral especialmente en el tema de la cooperación sur – sur[13].

Esta gestión le permitió acercarse a India y Brasil para conformar finalmente el Foro de Diálogo IBSA que se enfoca en aumentar la cooperación entre estos tres países e impulsar un mayor desarrollo social y económico, aumentando así su influencia en las regiones y consolidando bloques con mayor poder en la comunidad internacional.[14]

Esta alianza fue fundamental al momento de llegar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, teniendo en cuenta que junto a India, expresaron con mayor fuerza la propuesta hecha por el G-4 (Alemania, Brasil, India y Japón) durante la cumbre de 2005 en la que señalaban la necesidad de reformar la estructura del Consejo por cuenta de las inequidades e ineficiencias en su gestión, para lo cual propusieron ampliar las membresías en el máximo órgano de las Naciones Unidas[15].

Al momento de asumir su nuevo espacio al interior del Consejo de Seguridad, Sudáfrica se enfrentaba a cuatro desafíos principales: apoyar con su gestión a la solución de la crisis de Côte d’Ivoire, contribuir al proceso de independencia de Sudán del Sur, discutir el tema de la crisis humanitaria en Darfur (Sudán) y apoyar al pueblo saharaui del Sahara Occidental en su derecho de autodeterminación[16].

Desde este punto de vista; Sudáfrica coincidió en su gestión con la superación de una parte de los desafíos pero, queda en manos de Rwanda la misión de dar continuidad a las acciones que permitan apoyar  las pretensiones del Sahara Occidental y solucionar la mayor crisis humanitaria en la actualidad que se localiza en Darfur (Sudán). Por otra parte, es necesario indicar que con la terminación de los períodos de gestión de Sudáfrica e India como miembros no permanentes, los países emergentes verán reducida su influencia en el máximo órgano de las Naciones Unidas, por lo que tendrán que fortalecer su gestión esta vez desde la Asamblea General con el objetivo de dar continuidad al interés de reformar la composición del Consejo de Seguridad.

Desafíos para Rwanda

El gobierno de Rwanda reiteró, el pasado mes de diciembre de 2011, su voluntad de seguir apoyando la causa saharaui y de realizar gestiones al interior de la Unión Africana y ante la comunidad internacional para que el conflicto en el Sahara Occidental sea superado.[17]

Rwanda es un actor clave para las Naciones Unidas y esto se evidenció en el año 2010 cuando el presidente Paul Kagame amenazó con retirar sus tropas de la misión de mantenimiento de paz en Darfur (UNAMID), si continuaban las acusaciones en contra de su gobierno por la presunta responsabilidad en las violaciones a los Derechos Humanos cometidas entre 1993 y 2003, en la República Democrática del Congo.[18]

Ante estas declaraciones, el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki Moon viajó a la Kigali para negociar con el presidente Paul Kagame y finalmente acordaron que Rwanda continuaría participando en las misiones de mantenimiento de paz. Se debe tener en cuenta, además, que Rwanda es el país que más contribuye con soldados a la UNAMID, con al menos cuatro batallones.

De igual forma, el papel de Rwanda como uno de los representantes del continente africano resulta importante por cuenta de las siete misiones de mantenimiento de paz que se están desarrollando en África, y que requieren de una revisión en cuanto al cumplimiento de sus objetivos y el planteamiento de las problemáticas que están dificultando el accionar de estas operaciones.

Por otra parte, Rwanda se enfrenta al desafío de continuar con el discurso democrático y respetuoso de los Derechos Humanos que caracterizó a su antecesor y que puede verse comprometido con las denuncias que existen acerca de la represión que sufren los opositores del gobierno del presidente de Paul Kagame.[19] Lo anterior contrasta con el argumento que usaba el gobierno rwandés para defender su candidatura y que indicaba que el país merecía estar al interior del Consejo de Seguridad por ser “uno de los países más seguros del mundo”.[20]

Rwanda podría asumir una posición tendiente al seguimiento del objetivo trazado en 2011 por parte del Consejo de Seguridad, y que se enfoca en reformar los sistemas de seguridad en los países africanos. Este objetivo fue definido después de conocerse la versión del secretario general adjunto para Operaciones de Paz, Hervé Ladsous, quien señaló que un adecuado sistema de seguridad en los países facilita el mantenimiento de la paz después de los conflictos, abre paso a una estabilidad regional y a un desarrollo económico sostenible.[21]

Así mismo, será necesario que el gobierno de Rwanda participe como mediador entre el gobierno de la República Democrática del Congo y el grupo rebelde M-23, con el objetivo contribuir a la terminación este conflicto. De esta forma mostrará al Consejo de Seguridad su compromiso con el propósito de mantenimiento de paz y la seguridad y restará valor a las acusaciones que lo vinculan con este conflicto.

Sin embargo; se prevé que Rwanda experimente dificultades en su papel al interior del Consejo de Seguridad, considerando que deberá anteponer sus intereses particulares para defenderse de los señalamientos que lo vinculan con las acciones de los rebeldes en la República Democrática del Congo.

De igual forma, valdría la pena analizar si con la llegada de Rwanda al Consejo de Seguridad se ampliaría el respaldo diplomático a Estados Unidos al interior de este órgano, principalmente en el tema de las sanciones contra Irán, teniendo en cuenta que existen relaciones estrechas entre estos dos gobiernos[22] que además se suman a los últimos acercamientos entre el gobierno de Paul Kagame y el Estado de Israel.[23]

En este sentido, el análisis se concentra en si Rwanda dará continuidad a la diplomacia que utilizó Sudáfrica al interior del Consejo de Seguridad asumiendo la representación del continente africano en la búsqueda de una mayor representación y un desarrollo en conjunto para la región, o si por el contrario aprovechará su nueva posición para encontrar aliados económicos y/o políticos en las grandes potencias. La respuesta la tendremos al final de su período como miembro no permanente del Consejo de Seguridad el 31 de diciembre de 2014.


[1] Organización de las Naciones Unidas, en <http://www.un.org/es/>, Consultado el 06 de Noviembre de 2012.

[2] IBID.

[3] Reuters. “Under fire over Congo rebels, Rwanda wins Security Council seat”. Octubre. 2012. En <http://ca.reuters.com/article/topNews/idCABRE89I00E20121019>. Consultado el 06 de Noviembre de 2012.

[4] Radio Francia Internacional. A favor de una mayor representación de África en el Consejo de Seguridad de la ONU. Octubre. 2012. En <http://www.espanol.rfi.fr/africa/20121014-favor-de-mayor-representacion-de-africa-en-el-consejo-de-seguridad-de-la-onu>. Consultado el 01 de diciembre de 2012.

[5] IBID.

[6] Diario La Nación. “Consejo de Seguridad pone en el banquillo a Rwanda y Uganda”. Octubre. 2012. En <http://www.lanacion.cl/consejo-de-seguridad-pone-en-el-banquillo-a-ruanda-y-uganda/noticias/2012-10-19/210727.html>. Consultado el 06 de Noviembre de 2012.

[7] Europa Press. “El M23 dirige una red de contrabando de minerales congoleños hacia Rwanda y Burundi”. Octubre. 2012. En <http://www.europapress.es/internacional/noticia-m23-dirige-red-contrabando-minerales-congolenos-ruanda-burundi-20121025133046.html>. Consultado el 06 de Noviembre de 2012.

[8] Diario La Nación. “Consejo de Seguridad pone en el banquillo a Rwanda y Uganda”. Octubre. 2012. En <http://www.lanacion.cl/consejo-de-seguridad-pone-en-el-banquillo-a-ruanda-y-uganda/noticias/2012-10-19/210727.html>. Consultado el 06 de Noviembre de 2012.

[9] IBID.

[10] Europa Press. “Uganda amenaza con dejar de mediar en el conflicto de la República Democrática del Congo”. Octubre. 2012. En <http://www.europapress.es/internacional/noticia-uganda-amenaza-dejar-mediar-conflicto-republica-democratica-congo-20121022184308.html>, Consultado el 06 de noviembre de 2012.

[11] Romanutti, Raúl Ignacio. “¿Qué se espera de Sudáfrica?”. Grupo de Estudios Internacionales Contemporáneos. Argentina, 2010, en <http://www.geic.com.ar/2010/2010/11/15/%C2%BFque-se-espera-de-sudafrica/>. Consultado el 05 de Noviembre de 2012.

[12] Guin Guin Bali: Una ventana a África. “Sudáfrica entra al Consejo de Seguridad de la ONU”. Enero. 2011. En <http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=3&id=1354>. Consultado el 06 de noviembre de 2012.

[13] Romanutti, Raúl Ignacio. “¿Qué se espera de Sudáfrica?”. Grupo de Estudios Internacionales Contemporáneos. Argentina, 2010, en <http://www.geic.com.ar/2010/2010/11/15/%C2%BFque-se-espera-de-sudafrica/>. Consultado el 05 de Noviembre de 2012.

[14] IBID.

[15] Sepulveda, Juan Pedro y Riquelme Rivera, Jorge. “La reforma del Consejo de Seguridad: una mirada desde América Latina”. Organización Nueva Sociedad. Revista Nueva Sociedad No. 230. Noviembre- Diciembre, 2010. En <http://132.248.9.1:8991/hevila/Nuevasociedad/2010/no230/3.pdf>. Consultado el 06 de noviembre de 2012.

[16] Guin Guin Bali: Una ventana a África. “Sudáfrica entra al Consejo de Seguridad de la ONU”. Enero. 2011. En <http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=3&id=1354>. Consultado el 06 de noviembre de 2012.

[17] Sahara Press Service. “Embajador saharaui presenta cartas credenciales al presidente de Rwanda”. Diciembre. 2011. En <http://www.spsrasd.info/es/content/embajador-saharaui-presenta-cartas-credenciales-al-presidente-de-ruanda>. Consultado el 06 de noviembre de 2012.

[18] Fundación Sur. Ban Ki Moon destaca la importancia de las tropas ruandesas en Darfur después de hablar con Kagame. Septiembre. 2010. En <http://www.africafundacion.org/spip.php?article7024> Consultado el 02 de diciembre de 2012.

[20] Ibid.

[21] Organización de las Naciones Unidas. Onu destaca importancia de reformar sector de seguridad en países africanos. Octubre. 2011. En <http://www.un.org/es/multimedia/_vidout/video404.shtml> Consultado el 02 de diciembre de 2012.

[22] Lucas, José. Rwanda: UE y EEUU tienen como aliado a Paul Kagame, acusado de genocidio. Umoya: Comités de Solidaridad con el África Negra. Noviembre. 2010. En <http://www.umoya.org/index.php/especial-ruanda-rea-temca-63/6299-ruanda-ue-y-eeuu-tienen-como-aliado-a-paul-kagame-acusado-de-genocidio>. Consultado el 02 de diciembre de 2012.

[23] Ahren Raphael. Rwanda will open an embassy in Israel within 6 months, its foreign minister says. The Times of Israel. Octubre. 2012. En <http://www.timesofisrael.com/rwanda-will-open-an-embassy-in-israel-within-6-months-its-foreign-minister-says/> Consultado el 03 de diciembre de 2012.