Homosexualidad: Un debate entre África y Occidente

Posted on octubre 31, 2012

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Por: Florent Frasson-Quenoz, PhD
Investigador – Estudios Africanos
florent.frasson@uexternado.edu.co

En el mes de noviembre 2011, la cuestión de la “homosexualidad” en África ha resurgido con vigor en el debate político continental. Las leyes discutidas desde el 31 de octubre del 2011 en el Senado nigeriano provocaron una reacción fuerte por parte del Primer Ministro (PM) británico David Cameron[1]. Para evitar que el legislador nigeriano adopte una ley criminalizando las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo (Same Gender Marriage Prohibition Bill) el PM del Reino Unido ha amenazado a los países africanos con una disminución de las ayudas gubernamentales[2], una nueva forma de condicionalidad de la ayuda al desarrollo.

Esta reacción, si bien es nueva en su forma, no lo es en el fondo. De hecho, los activistas de la causa LGBT (Lesbiana, Gay, Bisexual y Transgénero) están formulando un llamado para que la Comunidad Internacional reaccione de la manera más efectiva frente al tema de los derechos de la comunidad LGBT desde la mitad de los años 1990. Nigeria, en la configuración actual de su legislación, hace parte de los países africanos más punitivos en cuanto a la práctica sexual de sus ciudadanos y 37 países africanos más contemplan un conjunto de leyes que incriminan las relaciones sexuales y el matrimonio entre personas del mismo sexo[3]. Aparte de Nigeria, Kenya, Zimbabwe, Uganda y Malawi son los otros países africanos que organizan una política estatal de intolerancia en contra de la comunidad LGBT.

Más allá de la interpretación actual de la legalidad de estos regímenes jurídicos nacionales, los activistas argumentan que la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU obliga los Estados africanos a respetar la esfera privada de la vida del individuo, vamos a mostrar de manera sintética en qué medida la socialización de las normas ha dado un giro de 180 grados en los últimos cien años en el continente africano.

A pesar de que el interés por la temática de la “homosexualidad” en los Estudios Africanos sea reciente, los trabajos de los investigadores y en particular de los investigadores de la Asociación de Estudios Africanos han demostrado con claridad que las declaraciones según las cuales “¡no hay homosexualidad en África!” son falsas[4].

Los trabajos pioneros de Marc Gevisser, Edwin Cameron, Wolfram Hartmann, Marc Epprecht, Glen Elder, Thomas Olver y Morris Kalpan han mostrado que “el ‘crimen’ homosexual entre africanos comenzó demasiado temprano, estaba demasiado generalizado y variado en naturaleza para ser considerado como el resultado de la decadencia sexual europea.”[5] Los casos históricos estudiados por estos académicos incluyeron la región del Ovamboland en Namibia entre los años 1910 y 1920[6], de Zimbabwe entre 1880 y 1923[7] y de Sudáfrica en un período más extenso de finales del siglo XIX al período de transición post-apartheid[8].

La demostración hecha por estos estudios de la existencia previa a la colonización de un comportamiento homoerótico u homosexual en África permitió la legitimización de las luchas políticas y cívicas de las comunidades LGBT a través de toda África a partir de la segunda mitad de los años 1990. Sin embargo, no podemos separar este movimiento de uno más amplio de las luchas políticas y cívicas de las comunidades LGBT de Occidente. Como la formuló Morris Kaplan a finales de los años 1990, las “ansiedades sexuales del colonialismo” y de las sociedades occidentales en general se estaban expresando en el continente africano.

De hecho, las prácticas eróticas entre personas del mismo sexo estaban socialmente admitidas en la gran mayoría de las sociedades africanas pre-coloniales. Como lo demostraron los trabajos de los investigadores, existía y existe todavía una gran variedad de modalidades para que sean integradas de manera indolora las prácticas sexuales al funcionamiento normal de las sociedades africanas[9]. En las sociedades de lengua swahili por ejemplo, las prácticas sexuales se ven integradas en la vida social a través de una reformulación humorística[10]. Lo que podemos destacar aquí es que la categoría “sexualidad” en sí misma es una construcción social occidental que no tiene el mismo eco en las sociedades occidentales que en las sociedades africanas.

Esta breve reseña de la construcción histórica de la categoría sexual en África nos permite percibir mejor la cuestión de fondo sobre la cual se genera el vivo debate político que desencadenó la propuesta del PM británico David Cameron: ¿El reconocimiento de los derechos de la comunidad homosexual participa del “imperialismo” cultural de los países occidentales?

Esta cuestión fue, desde el principio de los estudios sexuales en África, tomada en cuenta por los investigadores y las respuestas formuladas no han sido claras[11]. Si los homosexuales occidentales han participado de la lucha emancipadora de los pueblos colonizados, han permitido también el desarrollo de una relación de poder entre individuos en la cual el colonizado siempre estaba a merced del colonizador.

La evidencia más clara de la influencia positiva de la comunidad LGBT en las luchas emancipadoras del continente ha sido brindada por la comunidad LGBT sudafricana en el proceso de transición política[12]. Esta contribución positiva fue respaldada por la inclusión en la Constitución del país de la orientación sexual como un estatus protegido (sección 8 de los derechos fundamentales).

Sin embargo, esta orientación protectora de los derechos individuales de la constitución de la República de Sudáfrica aparece como una anomalía en el panorama africano. Para algunos comentaristas africanos, el concepto mismo de “género” se puede considerar como una forma de “imperialismo” cultural occidental ligada a las ideas de modernidad y de progreso[13].

En este contexto vemos que se sobreponen dos capas de este llamado “imperialismo” cultural. La primera representada por el “imperialismo” evangélico cristiano y la penetración de la “religión del último libro” en el norte de África Subsahariana; y la segunda por el “imperialismo” de las ideas de liberación nacidas durante las revoluciones culturales de los años 1960 y 1970 en Occidente.

En muchos de los países en los cuales los derechos de los “homosexuales” son ignorados por los gobiernos centrales, la transición al sistema democrático multipartidista (principio de los años 1990) ha sido considerada como una imposición por parte de los países occidentales en la primera versión de la condicionalidad para obtener las ayudas al desarrollo (Nigeria, Uganda, Kenya, Malawi, Zimbabwe, entre otros). La voluntad manifestada por los gobiernos occidentales de ligar las ayudas al desarrollo con la implementación de derechos para las comunidades LGBT es ahora percibida como una nueva tentativa de coacción. En la reflexión política de numerosos gobiernos africanos, la “espiritualidad del Negro”, magnificada por Sedar Senghor de los años 1940 a los años 1960[14], se mezcla de manera explosiva con la ortodoxia en la práctica de la religión y la formulación de los proyectos políticos y sociales nacionales, dos elementos centrales para las sociedades en un período de crisis identitaria[15].

Mientras el Secretario de la “UK International Development” Andrew Mitchell está tratando de apagar el incendio iniciado por las declaraciones de su PM[16], la ofensiva cultural sigue desarrollándose a través de los Estados Unidos en Uganda[17]. Si podemos legítimamente formular la idea según la cual las declaraciones del PM Cameron fueron una cortina de humo para esconder el hecho que en este período de crisis financiera los Estados occidentales se preparan a disminuir el conjunto de sus ayudas económicas al continente, no podemos ignorar las respuestas fuertes de los gobiernos africanos. Desde Namibia[18], pasando por Camerún[19], Ghana[20] y Tanzania[21], sin olvidar Zimbabwe[22]; esta desafortunada postura política del PM británico ha permitido reanimar la hostilidad de los Estados africanos frente a los occidentales sobre una temática de primera importancia en términos de derechos de la persona. La polémica acerca del tema del “imperialismo” cultural hizo pasar a un segundo plano las problemáticas de fondo que sostienen el debate social acerca de las prácticas sexuales: ¿Cuáles son los valores y la moralidad africanos? ¿Existe una compatibilidad entre las prácticas sexuales de los africanos y las normas sociales de las sociedades africanas modernas? ¿Cuál debe ser el rol de la religión en la política en África?

Estas preguntas, esenciales para lograr el objetivo de la construcción de la nación en Estados atomizados, son ocultadas por estrategias políticas de corto plazo implementadas tanto por los Estados occidentales como por los Estados africanos.


[1] Baba-Ahmed H., “On same sex relationships”, Daily Trust, 25 de noviembre 2011, en línea: http://allafrica.com/stories/201111250912.html

[2] Awori S. y Nair R., Same-sex marriage bill violates human rights, Pambazuka News, 24 noviembre 2011, en línea: http://allafrica.com/stories/201111250853.html

[3] Xie N., “Legislating hatred: Anti-gay sentiment in Uganda”, en Harvard International Review, 1 agosto 2010, en linea: http://hir.harvard.edu/women-in-power/legislating-hatred

[4] Amory D.P., ““Homosexuality” in Africa. Issues and Debate”, en A Journal of Opinion, Vol.25 N1 1997, pp.5-10.

[5] Ibidem

[6] Hartmann W., The Blind date: Theorizing queer studies and African studies, conference, African Studies Association, April 1996.

[7] Eppercht M., ““Good God Almighty, what´s this!”: Homosexual “crime” in early colonial Zimbabwe”, en Murray S. y Roscoe W. (editors), Boys Wives and Female Husbands: Studies in African Homosexualities, New-York, St. Martin´s Press, 1998, pp.197-220.

[8] Gevisser M. y Cameron E. (editores), Defiant Desire: Gay and Lesbian lives in South Africa, New-York y London: Routledge y Braamfontein, South Africa: Ravan Press, 1995.

[9] Eppercht M., “Sexuality, Africa, History”, en The American Historical Review, Vol.114 N5, Diciembre 2009, pp.1258-1272.

[10] Amory D.P., ““Homosexuality” in Africa. Issues and Debate”, op.cit.

[11] Matz J., “Masculinity amalgamated: Colonialism, Homosexuality, and Foster´s Kipling”, in Journal of Modern Literature, Vol.30 N.3, Primavera 2007, pp.31-51.

[12] Sanders A.J.G.M., “Homosexuality and the Law: A gay revolution in South Africa?”, en Journal of African Law, Vol.41 N.1, 1997, pp.100-108; Gevisser M. y Cameron E. (editores), Defiant Desire: Gay and Lesbian lives in South Africa, op.cit.

[13] Manuh T., “Doing gender work in Ghana”, en Cole C.M., Manuh T. y Miesher S.F. (editors), Africa after Gender?, Bloomington, 2007, pp.124-149; Oyéwùmí O., The invention of women: Making sense of western gender discourses, Mineapolis, 1997.

[14] Senghor LS.., Liberté 1 : Négritude et humanisme, discours, conférences, Paris, Le Seuil, 1964.

[15] Kinnvall C., “Globalization and religious nationalism: Self, Identity, and the Search for Ontological Security”, en Political Psychology, Vol.25 N.5, octubre 2004, pp.741-767.

[16] Athuaire A., “UK speaks on aid cut Reports”, en The Independant, 24 de noviembre 2011, en línea: http://allafrica.com/stories/201111250527.html

[17] Wilson A., U.S. Award honors courageous gay rights activist”, en IPS, 10 de noviembre 2011, en línea: http://allafrica.com/stories/201111101396.html

[18] Redacción, “We will not be pushed over aid”, en New Era, 17 de noviembre 2011, en línea: http://allafrica.com/stories/201111181289.html

[19] Redacción, “Court jails gays for five years”, en Radio Netherlands Worldwide, 23 de noviembre 2011, en línea: http://allafrica.com/stories/201111240091.html

[20] Redacción, “No tears for gays/lesbians; COMOG wants law banning them, en The Accra Daily Mail, 10 de noviembre 2011, en línea: http://allafrica.com/stories/201111110609.html

[21] Msangya D., Pinda – Gays negate moral Standars”, en The Citizen, 11 de noviembre 2011, en línea: http://allafrica.com/stories/201111110694.html

[22] Redacción, “Mugabe calls British PM “Satanic” for backing gay rights”, en Radio Netherlands Worldwide, 24 de noviembre 2011, en línea: http://allafrica.com/stories/201111241023.htm