Conflicto interno y fronteras: Côte d’Ivoire y la crisis de refugiados de 2011

Posted on octubre 30, 2012

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Por: Julián Pinzón Godoy
Asistente de Investigación – Estudios Africanos
julian.pinzon@est.uexternado.edu.co

Côte d’Ivoire: receptor y generador de refugiados

Durante la última década, Côte d’Ivoire ha pasado de ser uno de los países más estables del occidente africano a sufrir una inestabilidad política interna que se originó en el golpe de Estado (1999) que permitió la elección de Laurent Gbagbo como presidente en 2000. Como consecuencia, el país se vio sumido en un conflicto armado que significó la consolidación de poderes de facto ajenos al gobierno en varias regiones, principalmente por parte de los seguidores de Guillaume Soro en el norte del país. Más allá, estos poderes se han establecido dentro de zonas urbanas tan importantes para la economía nacional como Abidjan donde se consolidaron fuerzas pro Gbagbo en distintos barrios para retomar el control de la ciudad.

A pesar de que en 2011 se logró finalmente la captura del Presidente Laurent Gbagbo, Côte d’Ivoire tiene aún grandes retos entre los que se encuentra la solución de la situación de miles de refugiados que se han instalado principalmente en Liberia. Además, se debe tener en cuenta que el punto más crítico de la crisis de 2011 no sólo representó la movilización de una gran parte de la población marfileña hacía Liberia, sino también el desplazamiento de una alta proporción de desplazados de Liberia que se hallaban ya en territorio de Côte d’Ivoire. De esta manera, para principios de este año se estimaba que había en Côte d’Ivoire alrededor de 22.500 refugiados de Liberia y que actualmente se han reducido a sólo 1.000 refugiados aproximadamente[1]. Así mismo, en este mismo año, durante el mes de abril, en el auge de la inestabilidad interna y un enfrentamiento armado entre simpatizantes del presidente Gbagbo y su oponente Alassane Ouattara, se habían desplazado aproximadamente 150.000 refugiados hacia Liberia[2], que se incrementarían a 163,243 para principios de noviembre[3].

Zonas de Refugiados y Desplazados en Côte d’Ivoire (Fuente: 2011 UNHCR country operations profile – Côte d’Ivoire)

El incremento de los refugiados marfileños en Liberia ha planteado varios puntos críticos. Por un lado se encuentra una porción de la población que desea regresar a su país, y por otra parte, un sector de los refugiados que lleva en Liberia aproximadamente 8 años y ha huido de una crisis que se caracteriza por ser reincidente. Sumado a lo anterior, no hay garantías para la no repetición de los hechos, algo necesario para garantizar condiciones mínimas de seguridad para el retorno de los refugiados. Aún así, no se puede dejar de lado el hecho de que Liberia también se constituye como un Estado que, debido a sus propias crisis internas, ha sido incapaz de proveer una protección adecuada a sus propios ciudadanos y refugiados marfileños en la frontera con Côte d’Ivoire.

De esta manera, se vuelve un desafío poder desarrollar herramientas institucionales tanto nacionales como internacionales que fomenten no sólo la estabilidad en la zona, sino la cooperación sur-sur vista como una idea de un eje que requiere más que un realineamiento político, una revisión radical del día a día[4], es decir una cooperación que cobije todos los aspectos entre países de la región y no se limite a de un solo campo de acción.

Planeación frente a las crisis de refugiados: ¿Espacio para la cooperación sur-sur?

Es importante distinguir qué mecanismos existen actualmente en el continente africano para hacer frente a este tipo de situaciones, así como identificar cuáles son los espacios para poder fortalecerlos y de qué manera se puede buscar otro tipo de cooperación internacional tal como la que pueden proponer países como Colombia. Para ello, es pertinente definir cuál es el marco legal y los lineamientos que existen principalmente por parte de la Unión Africana y como éste puede ser fortalecido o replanteado, siempre teniendo en cuenta la limitada capacidad de recursos y de implementación.

No obstante, la Unión Africana ha ido más allá en el marco de las migraciones y los refugiados mediante el establecimiento del Marco de la Política Migratoria para África en Banjul (Gambia) en 2006. Ésta no sólo reconoce las realidades del continente tipificando las clases de migración y los retos que representan, sino que además, reconoce qué temas deben ser priorizados[7], proponiendo ocho elementos que deben incluirse a futuro teniendo en cuenta como base la creación de leyes y políticas nacionales basadas en principios regionales e internacionales.Aún así, dicha Convención compromete a los Estados frente al tema de la repatriación voluntaria de dos maneras. Por un lado, para los países receptores establece que deben existir arreglos que permitan un regreso seguro a su país de origen. Por otra parte, expresa que los países de origen deben facilitar su reasentamiento y garantizar sus derechos y privilegios como nacionales[5]. Sin embargo, a pesar de establecer las responsabilidades de los Estados y el deber de cooperar con ACNUR, la Convención se queda corta al momento de proponer o desarrollar mecanismos institucionales propios de la atención a los refugiados dejando algunas capacidades a la entonces Secretaría General de la Organización de la Unidad Africana[6].En primer lugar, existe en África la Convención que Regula los Aspectos Específicos de los Problemas de los Refugiados en África (Convention Governing the Specific Aspects of Refugee Problems in Africa) que fue firmada en Etiopía en 1969 y establece el marco general de la definición de los refugiados, la importancia del tema de la repatriación voluntaria y la cooperación por parte de las Naciones Unidas. En cuanto a la definición y el concepto de refugiado, la Unión Africana no fue más allá de lo ya dicho en la conferencia de las Naciones Unidas, así como en la búsqueda de implantar un sistema de cooperación entre los países signatarios.

Además, no se puede ignorar que la Comunidad Económica de Estados de África Occidental – CEDEAO – tiene una regulación especial en cuanto al tránsito y circulación de personas entre sus Estados miembros, caracterizada por el libre movimiento de nacionales y por los desafíos que esto representa tales como la ausencia de controles y la permeabilidad de sus fronteras. Igualmente, se debe tener en cuenta la Convención de Kampala de 2009 que busca promover y fortalecer las medidas regionales y nacionales para prevenir o mitigar, prohibir y eliminar las causas del desplazamiento interno así como ofrecer soluciones duraderas a esta problemática. Ésta se caracteriza no sólo por proponer un marco jurídico de cooperación, sino por reglamentar la actuación que deben tener los Estados y su responsabilidad frente a la situación de los refugiados.

De hecho, mecanismos de cooperación sur-sur como la asistencia técnica de un país a otro pueden llegar a ser altamente efectivos y eficientes complementando así las iniciativas que se llevan a cabo por parte de ACNUR en cuanto a la atención inmediata y el establecimiento de campos de refugiados. Pese a lo anterior, queda aún el vacío de herramientas que estén en función de poblaciones que no deseen regresar a sus hogares y se instalen en los campos de refugiados por tiempo indefinido a la espera de condiciones para una posible repatriación. Este es el caso de los refugiados provenientes de Côte d’Ivoire, quienes por miedo e incertidumbre de una situación interna que ha sido frágil especialmente durante los últimos 15 años, permanecen aún en la frontera con Liberia. Indiscutiblemente la base de los proyectos de atención a refugiados proviene de la cooperación internacional, de esta manera los avances ya mostrados en el Marco de la Política Migratoria para África no pueden ser ignorados y para su implementación se requieren procesos de asistencia, tanto económica como técnica de Estados que hayan experimentado dinámicas similares y puedan compartir sus experiencias como Colombia. Teniendo en cuenta que este es un país que se caracteriza por haber establecido una política de retorno con un enfoque diferencial y por promover dichos procesos desde entidades estatales tal como Acción Social.Es innegable el apoyo institucional que existe por parte de Naciones Unidas mediante ACNUR y la Misión de las Naciones Unidas en Liberia – UNMIL – que ha permitido que inicie el proceso de retorno de marfileños a Côte d’Ivoire[8]. De todas formas, sigue siendo fundamental una reforma institucional y administrativa que puede ser impulsada ya sea desde una plataforma continental o regional, sobre la cual puede haber influencia de Estados que ofrezcan cooperación sur-sur en el tema.

Campos de refugiados: Fronteras sociales más allá de los Estados

El panorama de la integración de inmigrantes se oscurece más aún cuando las fronteras sociales son más fuertes que los mismos instrumentos políticos que garantizan el libre movimiento, un ejemplo claro de ello ha sido Côte d’Ivoire que se ha caracterizado por la expulsión de no nacionales durante las épocas de crisis[10], algo que se puede corroborar con las cifras de liberianos que salieron de dicho país durante 2011. De este modo, el movimiento forzado de las poblaciones entre las fronteras no ha permitido una integración de las mismas, sino por el contrario, una diferenciación y exacerbación de actos violentos perpetrados en su mayoría por marfileños.De igual forma, los retos y desafíos que existen en Côte d’Ivoire son particulares y complejos puesto que se basan en el concepto de Ivoirité[9], un elemento que ha afectado no sólo las relaciones entre marfileños y extranjeros, sino también las dinámicas de relación entre nacionales con orígenes étnicos diferentes. Este concepto que ha permeado tanto las esferas políticas como sociales del país, ha sido un catalizador de la violencia así como un factor que ha promovido la discriminación y la marginalización dentro la sociedad marfileña.De esta manera, los retos que se presentan son mayores puesto que ante un asentamiento prolongado de los refugiados en el territorio de Liberia, dejan de ser las fronteras estatales las que dividen o limitan el paso de las poblaciones de los dos países, sino que pasan a ser las barreras sociales, culturales e incluso políticas las que afectan la vida de los refugiados en la zona. Así, ante un proceso de repatriación que es difícil de garantizar por falta de recursos tanto financieros como organizacionales y de garantías en términos de seguridad al momento del retorno – tanto física como legal – la situación de los refugiados se complica.

Además, no se puede ignorar la existencia de una “frontera interna” que se ha construido alrededor de procesos de adquisición de tierras especialmente al sur del país y al mismo tiempo ha creado situaciones permanentes de negociación que involucran coaliciones de partidos locales, extranjeros y agentes de los gobiernos locales. Los primeros buscando un asentamiento permanente, los segundos protección de la administración y los terceros que establecen relaciones de clientelismo económico y moral frente a los migrantes, todo esto sumado a autoridades “tradicionales” y políticos con intereses sobre las tierras[11].

Debe tenerse en cuenta que la migración hacia las tierras en Côte d’Ivoire no es un fenómeno reciente y ha implicado el ingreso de una gran cantidad de trabajadores especialmente desde Burkina Faso, quienes para 1998 representaban el 70.1% de la población extranjera[12]. Así, los desafíos para la atención de estas poblaciones no sólo están en el campo de la seguridad de retorno, sino de integración y de la aceptación por parte del Estado receptor, tema que se planteó en la Convención de Kampala.

Asimismo, el posible final de la crisis interna en Côte d’Ivoire y la pronta repatriación de refugiados por parte del ACNUR sigue dejando vacíos en temas de atención a los refugiados y en cuestiones de fondo tales como la garantía de la no repetición y la seguridad para que esta población no sufra represalias al momento de regresar. Por ende, es indispensable que países como Côte d’Ivoire acojan nuevas estrategias y políticas que incluyan las necesidades de las poblaciones de acogida que vayan más allá de una atención inmediata como se presentó en el Convenio de Kampala, teniendo en cuenta además la necesidad de reorganizar a la población alrededor de un concepto de nación dejando de segregar y marginar sectores de la sociedad como los migrantes. En este tema particular la cooperación con países del Sur Global, como Colombia, podría permitir la creación de un marco de gestión eficaz y duradero.Es una prioridad poder garantizar asistencia y herramientas para que los refugiados puedan asentarse tras el estallido de una crisis o un conflicto como ocurrió en Côte d’Ivoire. Lo anterior debe ser patrocinado por medio de organizaciones internacionales, cooperación internacional, organismos regionales y desde los propios Estados. Aun así, no se puede dejar de lado el papel de la población civil y la necesidad de incluirla dentro de políticas de integración e inclusión que impidan la expulsión forzada y la violación de derechos de los refugiados.De esta manera, se ha promovido desde el marco jurídico que es una obligación de los Estados prevenir la exclusión política, social, cultural y económica y la marginación, que son susceptibles de causar el desplazamiento de las poblaciones en virtud de su identidad social, religión u opinión política[13]. Además, su protección es garantía de que puedan gozar de derechos y así contribuir a la sociedad receptora, como fue en el caso de Buduburam. Allí, hubo una contribución fundamental por parte de los refugiados pues se constituyó a partir del desarrollo de servicios como la provisión de cableado telefónico y construcción de casas que generaron pequeños negocios que representaron beneficios la comunidad local[14].


[1] United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR). “2011 UNHCR country operations profile – Côte d’Ivoire”. 2011 UNHCR planning figures for Côte d’Ivoire.

[2] World Food Program. “Refugees Who Fled Côte d’Ivoire Tell Their Stories”. 26 abril 2011, disponible en: http://www.wfp.org/stories/cote-divoire-refugees-tell-stories.

[3] United Nations News Centre. “Ivorian refugees return from Liberia in UN-supported voluntary repatriation”. 24 octubre de 2011, disponible en: http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=40176&Cr=Ivoire&Cr1=.

[4] Murray, Kevin. “Verticalism and its Underbelly”. Disponible en: http://ideaofsouth.net/verticalism/verticalism-and-its-underbelly.

[5] Unión Africana, Convention Governing the Specific Aspects of Refugee Problems in Africa. Artículo 5, Repatriación voluntaria.

[6] Ibíd. Artículo 7, Cooperación de las autoridades nacionales con la Organización para la Unidad Africana.

[7] Dentro de los temas que se priorizan se encuentran los principios humanitarios, el manejo de las fronteras y la seguridad, la promoción de la migración regular y laboral, la integración de los migrantes en las comunidades receptoras, la migración y el desarrollo, la construcción de capacidades y finalmente la promoción de políticas capaces y relevantes en cuanto al tema de la migración.

[8] United Nations News Centre. “Ivorian refugees return from Liberia in UN-supported voluntary repatriation”. 24 octubre de 2011, disponible en: http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=40176&Cr=Ivoire&Cr1=

[9] Concepto utilizado por primera vez en la década de los noventa por el presidente Henri Konan Bédié para apartar a Alassane Ouattara del poder y marginar la participación de la población con diferentes orígenes étnicos como los burkinabes que constituyen un gran porcentaje de la población y se ubican al norte del país.

[10] Agyei, John y Clottey, Ezekiel. “Operationalizing CEDEAO Protocol on Free Movement of People among the Member States: Issues of Convergence, Divergence and Prospects for Sub-Regional Integration”. Disponible en: http://www.imi.ox.ac.uk/pdfs/research-projects-pdfs/african-migrations-workshops-pdfs/ghana-workshop-2007/CLOTTEY%20and%20AGYEI.pdf

[11] Jean-Pierre Chauveau. “The land tenure question in Côte d’Ivoire: A lesson in history”. Disponible en: http://www.hubrural.org/pdf/iied_dry_ip95english.pdf.

[12] Adama Konseiga. “New Patterns of Migration in West Africa”.  Stichproben. Wiener Zeitschrift für kritische Afrikastudien Nr. 8/2005, 5. Jg.

[13] Convención de Kampala. Artículo 3 inciso b.

[14] Jacobsen, Karen. “Can Refugees Benefit the State? Refugee Resources and African Statebuilding”. The Journal of Modern African Studies, Vol. 40, No. 4 (Dec., 2002), pp. 585.